El gasto sanitario andaluz para contrarrestar el coronavirus ha sido de 296 millones, un 0,20% de su PIB en términos relativos.

El Ministerio de Hacienda ha hecho público, según la información suministrada por las comunidades, que el gasto sanitario de Andalucía para contrarrestar el coronavirus ha sido de 296 millones, un 0,20% de su PIB en términos relativos. La comunidad ha registrado en mayor un superávit de 14 millones de euros, cifra que representa el 0,01% de su PIB.

Andalucía ha registrado un superávit de 14 millones de euros en mayo, una cifra que representa el 0,01% de su PIB, según los datos sobre ejecución presupuestaria que ha facilitado este jueves el Ministerio de Hacienda. El Ministerio también ha hecho público, según la información suministrada por las comunidades, que el gasto sanitario de Andalucía para contrarrestar el coronavirus ha sido de 296 millones, un 0,20% de su PIB en términos relativos.

Andalucía figura en el grupo de nueve comunidades autónomas que han tenido más ingresos que gastos presupuestarios, junto a Aragón (26 millones), Asturias (40 millones), Canarias (325 millones), Castilla León (21 millones), Extremadura (71 millones), Murcia (11 millones), La Rioja (29 millones) y País Vasco (341 millones), además de Cantabria, que ha registrado equilibrio presupuestario.

El conjunto de las comunidades han registrado un déficit de 929 millones de euros, un 0,08% del PIB, mientras que en mayo de 2019 fue 4.421 millones, un -0,36% del PIB.

La situación de Andalucía contrasta con mayo de 2019. Entonces la comunidad tuvo un déficit de 330 millones, un -0,20% medido según el PIB.

En el caso del gasto sanitario ocasionado por el COVID, Andalucía se sitúa con 296 millones como la tercera comunidad en términos absolutos, tras la Comunidad de Madrid, con un gasto de 695 millones, un 0,33% de su PIB; y de Cataluña, con 603 millones, un 0,28% del PIB.

En términos relativos, el 0,20% de gasto sanitario de Andalucía ocasionado por el coronavirus se sitúa seis décimas por debajo del gasto medio de España, que ha sido de un 0,26%. El gasto autonómico más alto, medido según el PIB, han sido de los Castilla La Mancha y La Rioja, que han sido de un 0,39%.

El déficit del Estado alcanzó en el primer semestre del año los 48.767 millones de euros como consecuencia de la crisis del COVID, una cifra que multiplica por más de cinco la del mismo periodo del año pasado (10.346 millones) y que equivale al 4,36% del PIB, frente al 0,83% del año pasado.

El déficit de las administraciones públicas, excluyendo las corporaciones locales, se situó hasta mayo en el 4,2% del PIB, con 47.009 millones de euros, frente al 1,31% del PIB del año pasado.

Las comunidades autónomas han moderado su déficit hasta el 0,08% del PIB por la financiación del Estado, frente al 0,36% del año pasado, mientras que los fondos de la Seguridad Social marcaron un déficit del 1,15%, por el mayor gasto en prestaciones debido a la crisis.

En términos del PIB, el déficit del Estado se sitúa en una ratio del 4,36%, que pasa a ser del 3,35% (déficit primario) si se deduce el efecto del gasto en intereses, que contrasta con el superávit primario del 0,20% de 2019.

Según Hacienda, las operaciones realizadas en junio han dado lugar a un incremento del saldo negativo acumulado hasta mayo de 15.786 millones, como consecuencia de una disminución de los ingresos del 22,3% y de un crecimiento de los gastos del 81%.

Desde el 1 de enero de 2020 se ha producido la reversión al Estado de dos tramos de las autopistas de peaje AP-7 y AP-4, como consecuencia de la finalización del contrato de concesión, lo que supone que el Estado pasa a realizar y asumir el mantenimiento de dichas autopistas.

Esta operación no tiene incidencia a efectos de déficit, pero sí un impacto en los empleos del Estado, que registra en la rúbrica de formación bruta de capital fijo el valor de los activos que revierten a su patrimonio, estimado en conjunto en 1.745 millones.